Muchos spas presentan problemas operativos sin identificar claramente su origen. Una auditoría permite detectar las causas antes que afecten la rentabilidad y la satisfacción del cliente.
Es recomendable realizar una auditoría cuando:
. Las ventas se mantienen estancadas o disminuyen .
. La recompra de clientes es menor a la esperada.
. Existen comentarios negativos o inconsistencia en la experiencia del cliente.
. Se desea prepara el Spa para una certificación o acreditación .
. Se requiere conocer el nivel real de cumplimientos de estándares operativos .
.Se busca mejorar la rentabilidad, la eficiencia y la reputación del negocio .
. Hay alta rotación o baja motivación del personal.
. Se abrirá una nueva sucursal o se implementaran nuevos servicios .
Una auditoría no busca señalar errores. Su objeto es proporcionar información objetiva para tomar mejores decisiones y construir un spa más competitivo, rentable y orientado a la excelencia.